martes, 19 de noviembre de 2013

12 meses






Me parece mentira que hayan pasado doce meses desde que vi salir a Antonia de mí al mundo. Mi vida es otra vida a la de antes de Antonia. Ya no es fácil tener tiempo para mi sola. Estoy aprendiendo de ver y acompañar a Antonia, de su estar, de su ser cuerpo, totalmente, instante, placer, dolor, sentir... Es una invitación a conectar con mi cuerpo que cada vez acojo más.

El 14 de noviembre, 8 días después de cumplir su primer año, dió sus primeros pasos por si sola, con las piernas muy abiertas, uno, dos, tres, cuatro, cinco, ayyyyyy. Impresionante, y la he podido ver.

Con ella la comunicación es fácil, si quiero estar ahí, atenta, abierta. Y eso me hace ver las demás comunicaciones torpes, defectuosas, incompletas. Y quiero recuperar ciertas cosas de esa manera de comunicar-me.



2 comentarios:

  1. Gracias Patri por tu compartir maternidad! Esa posibilidad de "revivir" y reconocerse". Creo que el tiempo que corre, corre más cuando tiene que ver con la entraña, lo entrañable, acompañar, sostener y cuidar tesoros... Los "pasos por si sola" porque estás tú... y los otros, ay!!!
    La comunicación y la mediación que la sostiene, el arte del "rodeo", del "dejar de dar crédito a..." para no perderte una miaja de la felicidad presente a tu disposición!! "La beguina Hadewijch de Amberes (XIII) decía: Querida amiga, todas las cosas hay buscarlas con lo que ellas mismas son: la fuerza con la fuerza, la astucia con la astucia... el amor con el amor... las semejantes con las semejantes. Esto basta, nada más" Nos recuerda nuestra maestra Milagros Rivera Garretas.

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